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Pérdida del Olfato y Coronavirus

¿La pérdida de olfato

puede ser indicador de

contagio por COVID-19?

 

 

Dra. Paola Freire

Otorrinolaringóloga

Paola Freire, Md. Otorrinolaringólogo
Paola Freire, Md. Otorrinolaringólogo

La fiebre, tos y dolor de garganta no serían los únicos síntomas que alertan  la presencia de un contagio por COVID-19. Fueron justamente los otorrinolaringólogos quienes en estos días han advertido un síntoma interesante asociado al coronavirus, que es la pérdida del olfato, llamado médicamente anosmia, un síntoma que aparece de manera brusca sin estar congestionados.

Esto lo ha expresado nada más ni nada menos que el Ministerio de Salud de Francia y la Sociedad Francesa de Otorrinolaringología (ORL). Sin embargo, es oportuno aclarar que no todos los positivos con COVID-19 son anósmicos, es decir, presentan síntomas de pérdida del olfato; pero, todos los anósmicos aislados –sin causa local y sin inflamación– resultaron positivos para el nuevo coronavirus.

Asimismo, esto de asociar la pérdida del olfato con el coronavirus, tiene el aval de otras prestigiosas organizaciones, como la British Rhinological Society y la Universidad de California, en San Diego – Estados Unidos.

Entonces, si vamos atando cabos, una señal de seguramente estar contagiado de coronavirus puede ser la pérdida del sentido del olfato y del gusto. Por tanto, si alguien tiene esta sensación, lo mejor es aislarse, tomar las conocidas medidas de precaución como son el uso de mascarilla, gel y alcohol antiséptico, hasta confirmar oficialmente el diagnóstico sí hay o no contagio.

Según los estudios este síntoma podría afectar a dos de cada tres pacientes con COVID-19.  En estos casos, y contrariamente a lo que se hace ante una anosmia clásica, se debe recomendar no administrar corticoides, pues estos disminuyen las defensas inmunológicas.

Asimismo, es oportuno aclarar que los virus comunes de la gripe afectan el olfato; pero, ¿cómo?, cuando el receptor de la llamada célula olfatoria se afecta o daña, algo muy frecuente en la consulta médica. La anosmia es un síntoma frecuente en infecciones respiratorias víricas distintas al COVID-19, especialmente cuando va acompañada de mucosidad nasal, motivo por el que en el seno de un proceso catarral característico, se le suele prestar poca atención al entenderse como un síntoma habitual. No obstante, como factor diferenciador con una gripe común es que según observaciones recientes – que muchos pacientes están relatando– es que la pérdida de olfato y gusto en muchos casos se está dando de forma abrupta, asociada en mayor o menor grado a síntomas de un proceso vírico que, en el actual contexto epidemiológico, convierten al COVID-19 en el principal sospechoso.

Dato interesante, en una base militar de los Estados Unidos en Corea del Sur realizaban pruebas a personas que ingresan a esta unidad militar; se les hizo oler vinagre de manzana y preguntaban a que olía (que alguien no identificase un olor tan fuerte y característico como el del vinagre, de seguro haría sospechar que algo anda mal). Según el nivel de identificación podían determinar si tenían o no los síntomas del COVID-19. Como vemos esto se convirtió en una prueba sencilla, pero con altos niveles de confiabilidad y contundencia. Sin embargo, hay que volver a aclarar que no en todos los positivos de coronavirus afloran síntomas de pérdida del olfato o el gusto, ya que sobre la base de recientes estudios científicos del 30 al 60 % de pacientes con COVID-19 sufren de pérdida del olfato. Aunque ha habido casos en los que en una misma familia, todos positivos de coronavirus sin excepción, manifestaron como único síntoma pérdida de olfato,  es decir, anosmia.

El olfato es más

importante de lo

que crees

Pérdida de Olfato y Coronavirus
Pérdida de Olfato y Coronavirus

No sé si sabías esto, pero el sentido del olfato es más importante de lo que creemos, no solo nos sirve como un sentido para disfrutar de los agradables olores de la vida o para alejarnos de los molestos, sino que según estudios se sabe que los primeros humanos utilizaban el sentido del olfato para sobrevivir, una cualidad que con el tiempo se ha ido perdiendo. ¿Pero, de qué manera les ayudaba a sobrevivir? Te lo explico: el olfato juega un papel fundamental en procesos muy diferentes, como en los mecanismos de defensa al avisar la presencia de gases tóxicos,  alimentos en mal estado, olores de animales hostiles al hombre, entre otros.

Además, es importante que conozcas que el sentido del olfato tiene dos vías de entrada: la vía ortonasal que son los olores que ingresan por las fosas nasales y la vía retronasal que son los olores que se desprenden del bolo alimenticio. Y aquí se traduce el sabor.

Igualmente, el olfato tiene que ver mucho con el estado anímico, en la transmisión de sensaciones, ya que los olores evocan recuerdos que producen emociones, o está de demostrado por ejemplo que el olor de un perfume activa el aumento de serotonina, la hormona de la felicidad. La revista francesa Elle lo corrobora:  “A pesar que se ha hablado en numerosas ocasiones de la importancia de las rutinas para mantener una buena salud mental durante el confinamiento, poco se ha hablado de la importancia de seguir perfumándonos para ayudar al ánimo… seguir usando nuestras fragancias favoritas durante la cuarentena puedo ayudarnos más de lo que pensamos. Es una forma de autocuidarnos y mimarnos, que en estos días es aún más que necesario. Hay miles de aromas nuevos por descubrir y estando en casa puede ser un buen momento para encontrar el que mejor nos siente. Y es que ya sea para simplemente sentarte a leer un libro en el sofá, para teletrabajar o para despertar la mente, mantenerla relajada y evitar la angustia por un momento a través de la aromaterapia, perfumarse en tiempos de cuarentena es indispensable”.

De igual manera, el olfato es clave en las primeras horas de vida. El recién nacido puede, a las 24 horas de su nacimiento, identificar a su madre, gracias a que su sentido del olfato está completamente desarrollado. Este sentido crece (en coincidencia con la etapa de aprendizaje del niño) hasta los 20 años y se mantiene estable hasta los 40 años. A partir de la quinta década de la vida comienza a disminuir la capacidad olfatoria (el epitelio olfatorio es reemplazado por epitelio respiratorio). Esta declinación se conoce con el nombre de presbiosmia, que se acentúa aproximadamente a los 65 años.

Las mujeres presentan más capacidad para la detección, identificación y discriminación de los olores. Algo sumamente interesante, y capaz tampoco no lo sabías, es que el olfato da el 80 % del sabor, es decir, en personas con problemas del olfato la sensación del gusto, de saborear y disfrutar esos ricos alimentos, está disminuido, se vuelven insípidos; por tanto, una de los grandes placeres de la vida, el deleite por algo que comemos, se pierde si el olfato no funciona adecuadamente.

En

conclusión

No es apresurado deducir que existe una relación entre la pérdida de olfato y un posible contagio por COVID-19.  La Sociedad Española de Neurología recomienda ponerle mucho ojo a la anosmia aguda como un indicador de posible infección por coronavirus, aconsejando en estos casos un aislamiento de 14 días y obviamente acudir de manera inmediata al médico y seguir sus instrucciones al pie de la letra.

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